Una comisaria comprometida: Elisa Ibarra Noh

Son las ocho de la mañana y Elisa ha dejado a su pequeño de 7 años en la escuela. Se sube a su bicicleta y recorre las calles del poblado mientras los vecinos la saludan y le externan las necesidades del día. Finalmente llega a su oficina donde seguramente gestionará el traslado de algún enfermo en ambulancia o acompañará a los jóvenes en el programa Patio Limpio.

Durante la jornada se da un tiempo para informar desde su cuenta de twitter las actividades del día: @elisaibarranoh “Modulo de Afiliación y reinscripción del Seguro Popular hasta las 5 pm aumentando así el número de familias beneficiarias”. 

Con apenas 26 años de edad, Elisa Belén Ibarra Noh, es desde septiembre del 2010 comisaria de Caucel cargo al que llegó con 635 votos, cifra histórica en un lugar poco acostumbrado a participar en este tipo de procesos.

Ubicada a 9 Km. del centro al poniente de la ciudad de Mérida, Caucel (Lugar de las piedras de moler) cuenta con 6,655 habitantes; servicios de agua potable, electrificación y alumbrado público en un 80% y sus calles están pavimentadas en un 50%.

El 19 de septiembre del 2010 ante una elevada afluencia en las urnas y pese a las quejas por acarreo de votantes y cambios de última hora en la ubicación de las casillas, Elisa Ibarra Noh, del Partido Acción Nacional,  ganó por amplio margen a la candidata del PRI Noemí Canul.

Esta cifra a pocos sorprendió ya que Elisa llevaba seis años trabajando como secretaria de la comisaría. Poco a poco se ganó la confianza de su comunidad pues se caracteriza por su trato amable, escucha pacientemente a jóvenes y ancianos. Esto aunado a la campaña que Acción Nacional realizó en la comunidad con perifoneo, caminatas, reuniones vecinales y cierres de campaña, elementos comunes en la ciudad pero por primera vez implementados en una comisaría.

Elisa es madre soltera, tiene dos hijos, al terminar el bachillerato entró a trabajar como secretaria en la comisaría. Ganaba apenas $150 pesos quincenales pero la motivaba su gran espíritu de servicio. Se acercaban las elecciones y la población la alentó a intentarlo, pero apenas llevaba tres años trabajando en la comisaría y decidió esperar. En 2010 se inscribió con el apoyo de Acción Nacional, partido al que pertenece desde hace siete años.

El reto para Elisa no es fácil, los años que fue secretaria el Ayuntamiento de Mérida, que tiene bajo su jurisdicción a las comisarías de Mérida, estaba gobernada por Acción Nacional, en esta ocasión el gobierno en turno pertenece al PRI con quien ha tenido un diálogo de respeto pero sin avances y continuidad en proyectos.

“Caucel ha avanzado mucho en los últimos diez años en infraestructura y servicios, tenemos un importante avance en calles pavimentadas, alumbrado público, contamos con una Unidad Deportiva, módulos de salud, estancia infantil de SEDESOL y logramos un convenio con la Cruz Roja para contar con ambulancia. La alcaldesa Angélica Araujo me ha dado mi lugar, ya visitó la comisaría en un par de ocasiones pero la gestión es más lenta, no quiero pensar que es por asuntos políticos”, comenta la comisaría mientras narra con emoción los logros de su comunidad.

Pero también queda mucho por hacer por Caucel, Elisa Ibarra externó que ven con tristeza que se da prioridad a Ciudad Caucel, que todos los recursos se destinen para dotarla de servicios educativos, de salud y de centros comerciales. “Mi prioridad es que Caucel se convierta en municipio pues cuenta con todas las características para serlo, esto nos permitiría un  mayor presupuesto para atender las necesidades de la población”. Otro problema es el servicio de taxis que no entran a la comisaría, sólo a Ciudad Caucel,  los autobuses sólo llegan hasta el centro de Caucel y los usuarios tienen que caminar hasta tres kilómetros para llegar a sus casas.

Para Elisa es primordial que su comunidad esté enterada de los avances y actividades diarias, mantiene un diálogo directo a través de reuniones vecinales y visitas casa por casa, pero también utiliza un periódico mural que personalmente actualiza con frecuencia. Las redes sociales son también parte importante para dar a conocer sus actividades, con 194 seguidores se ha convertido en “la comisaria twittera”, de 47 comisarios en Mérida es la única en utilizar las redes sociales. Si bien su cuenta en twitter ha servido para contarle al mundo sobre su comisaría, también ha servido para tener contacto con jóvenes de Caucel quienes se han convertido en factor clave para el trabajo comunitario.

Twitter le ha dejado sus primeras anécdotas con personajes de la política. Hace unos meses, durante un viaje con mujeres panistas a la ciudad de México, le “twitteó” a Margarita Zavala de Calderón informándole que la delegación yucateca estaba de visita turística en Los Pinos. La primera dama le contesta por DM (mensaje privado): voy a salir a saludarlas. Al llegar con la delegación Margarita Zavala preguntó quien era la persona que le había avisado vía twitter y es así como conoce a Elisa quien aprovechó esos minutos para pedirle a la primera dama que se trabajara más por el Estado.

¿Qué sigue para Elisa Ibarra Noh? La respuesta es contundente: quiero seguir sirviendo, quiero ayudar a mi comunidad, que juntos trabajemos por Caucel.

Al preguntarle si esto es sólo el inicio de una carrera política, responde tímidamente: “dentro de Acción Nacional apoyo en el área de Promoción Política de la Mujer, me quiero seguir preparando y, si se dan las oportunidades, seguir en la vida política”.

El sacrificio no es fácil, sus jornadas diarias son de más de 12 horas, la atención y cuidado de sus pequeños de 7 y 3 años han recaído en su madre quien es un apoyo fundamental para la joven comisaria. “Escuchar a las mujeres que buscan orientación, a los jóvenes que con entusiasmo se ofrecen sin pago alguno en limpiar los patios de la comunidad, ayudar a los ancianos que necesitan una ambulancia, recorrer las calles sintiendo las necesidades de mi gente bien valen la pena cualquier sacrificio”. 

Alicia Martínez Morales para Punto Medio

La Cafetería POP cumple 40 años

*Paso obligado de propios y extraños, toda una tradición

*Mudo testigo de miles de anécdotas, encuentros y desencuentros…
*Entusiasmo y perseverancia, la fórmula para el éxito

La emblemática Cafetería POP ubicada en la calle 57 del Centro Histórico, a unos pasos del edificio central de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), ha sido anfitrión de miles de personas, personajes de la política, escritores, artistas, cómplice de acuerdos, negocios, encuentros y desencuentros, mudo testigo de innumerables historias de amor y desamor; peticiones de matrimonio, anuncios de embarazo, divorcios y fallecimientos de clientes apreciados. Así lo recuerda Lizbeth Castilla Povedano, propietaria de esta cafetería quien un 18 de abril de 1971 inició esta aventura junto con su socia y amiga de toda la vida, Amira Peniche González quien tenía para entonces cierta experiencia en el sector turístico más no así en el negocio de los restaurantes.
"Un día al pasar por esta calle, vi que las hasta entonces oficinas de una agencia de viajes se encontraba en renta. Por su ubicación no dudé en que sería el sitio ideal para iniciar nuestro proyecto. El Arquitecto Jorge Martell nos ayudó a habilitar el lugar. Fuimos la primera cafetería de la ciudad en contar con aire acondicionado y en vender hamburguesas, pocos creyeron que este negocio tendría éxito", señaló su propietaria.
Hablar de la Cafetería Pop nos remite a esos tres rostros pintados en la pared en blanco y negro detrás de la barra de servicio. “Es la portada de un álbum llamado Canciones para mi América, un disco de protesta uruguaya”, recordó Lizbeth Castilla. “El nombre y concepto lo elegimos por la moda setentera que marcó un hito en la música. Años después un cliente nos dijo que POP en maya significa el mes de enero”.

Testigos de la historia

Entre miles de anécdotas las que más recuerda su propietaria son las revueltas estudiantiles en 1973 encabezadas por Efraín Calderón Lara “El Charras” (1947-1974). “La universidad en ese entonces albergaba en este edificio a varias carreras, los estudiantes nos cuidaron siempre y nosotros a ellos, cuando les aventaban gases lacrimógenos iban a pedirnos ayuda y les dábamos paños con vinagre para protegerse”.
El 80% de los clientes radican en Mérida, la POP es el sitio obligado de personas de la tercera edad que desde sus épocas universitarias han hecho “el tomar café en la POP” parte de su vida y llevan ahora a nuevas generaciones, hijos, nietos, quienes siguen la tradición. Pero también la Cafetería POP ha recibido a personalidades como los escritores Carlos Fuentes y Ángeles Mastretta, el ex presidente José López Portillo que durante una gira de tres días por nuestro Estado salía muy temprano del hotel El Castellano para correr por el centro histórico y de regreso pasaba por su café. 
También recuerda con especial afecto a la dos veces alcaldesa Ana Rosa Payán Cervera, no sólo como cliente del establecimiento sino también como Alcaldesa, ya que durante su primera administración les dio los permisos para realizar la remodelación del lugar, “cada vez que estamos envejeciendo le hacemos cirugía plástica al negocio”.
"Pasaron 16 años para que reuniéramos el capital suficiente para adquirir el inmueble; para ese entonces Ana Rosa inició los trabajos de remodelación del Centro Histórico y decidimos unirnos", recuerda con emoción doña Lizbeth mientras nos enseña las fotografías de hace cuatro décadas y los cambios que ha tenido al paso del tiempo. El mobiliario (sillas, mesas y barra de servicio) son los mismos desde sus inicios aunque constantemente se han modificado para mantenerse vigentes.
El empeño de estas dos mujeres empresarias ha dado un sinfín de satisfacciones y reconocimientos de diversas instituciones tales como la Guía Turística Let’s Go (2005), el Distintivo M que otorga el Gobierno del Estado junto con la Universidad Autónoma de Yucatán, Hoteles de México (2004 y 2005) y CANIRAC.

El personal, parte de la familia

El personal de la Cafetería POP está conformado por 22 empleados, “más que empleados son parte de nuestra familia, varios de ellos llevan años con nosotros como el señor José Luis quien está aquí desde la inauguración”. Y para muestra de la lealtad y agradecimiento del personal, doña Lizbeth nos enseña una carta que entregarán esta noche a doña Amira Peniche González. Entre las emotivas líneas destaca lo expresado por Ramón Pech, mesero quien agradece las facilidades de las propietarias para que continuara sus estudios en idiomas, a la fecha habla inglés, italiano, francés y alemán, todo para brindar un mejor servicio a sus clientes.
-    ¿Cuál es la fórmula para que una cafetería cumpla 40 años?
-    ”Constancia, vivir el hoy, estar siempre vigentes, ser buenos administradores. Nunca hemos pensado en cerrar, incluso en medio de crisis económicas o de situaciones difíciles como la influenza. Nuestra prioridad es el cliente, hacer que se sienta en casa, más bien como en la cocina de su casa donde se sienta a tomar café”.
La Cafetería POP y el restaurante el Portal del Peregrino el cual en unos meses cumplirá 35 años, son motivo de orgullo de estas dos mujeres quienes hace cuatro décadas cambiaron sus empleos en una agencia de viajes y otra en el laboratorio del IMSS, para incursionar en los aromas y sabores de esta noble profesión.
Cabe señalar que la Cafetería POP abre todo el año en horario de siete de la mañana a 12 de la noche, tiene capacidad para 50 personas, ofrece un aromático café que ya es tradición entre sus comensales así como una amplia variedad de platillos para todos los gustos, todo esto acompañado del trato siempre amable de sus propietarias y personal. Alicia Martínez Morales / Publicado en Punto Medio

                                  A 20 AÑOS DE DISTANCIA

Se cumplen 20 años de mi vida laboral…quizá vista a la distancia no es precisamente lo que esperaba. No logré una consolidación en un ámbito específico, me traicionó la poca paciencia y las ganas de probar distintos caminos. Pero guardo enriquecedoras experiencias que quiero hoy compartir en este espacio.

1991, estudiaba el 2º semestre de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad del Mayab, muy en contra de mi padre quien decía que eso de la “chismología” no era una carrera universitaria, su sueño siempre fue verme convertida en médico. 

Un día estando en el coche con mi mamá escuchábamos la radio. La voz del locutor hizo una invitación a aquellos que les interesara incursionar en la radio, estaban por iniciar un casting para locutores. Mi mamá me vio de reojo y me dijo - ¿porqué no vas? Es aquí cerca -. No me dio mucho tiempo para pensarlo, en minutos ya estaba estacionada frente a Sistema Radio Yucatán (hoy Sistema Rasa). Se fue, me dejó haciendo fila ante un centenar de personas que platicaban sobre su amplia experiencia en medios…yo nunca había hablado por micrófono, toda mi “experiencia” se limitaba a semifinales en oratoria y poesía en la secundaria y la universidad, nunca logré quedar entre los primeros lugares.

Después de algunas horas llegó mi turno, alguien salió y nos advirtió que sólo quedaba un puesto más, el de deportes. Entré a cabina por primera vez en mi vida; me dieron a leer algunos comerciales, un par de noticias y después la prueba de fuego: tenía que improvisar un tema deportivo por tres minutos. Desde niña había visto por televisión el futbol americano, deporte favorito de mi papá quien alguna vez lo practicó, cada domingo no había otra opción más que el futbol. En ese momento le encontré la utilidad. Narré a la perfección un episodio ficticio de un Super Tazón. Supongo que les causó mucha gracia que una niña que aparentaba menos de los 19 años que tenía, narrara el juego de un deporte que apenas y se conocía en Yucatán. En ese mismo momento me dijeron: contratada!

Fue así que me inicié en el mundo laboral, por las mañanas estudiaba y tres veces por semana iba por las tardes a grabar el que fue mi primer programa de radio: “La hora del deporte” en “Las Panteras”, con mi talentoso compañero, quien por cierto era invidente y un genio en las estadísticas deportivas, Luis Alonso Ruíz. Hablabamos de todos los deportes, de los cuales yo tuve que aprender a marchas forzadas lo básico de cada uno de ellos.

La radio fue mi pasión esos cuatro años. Poco a poco me dieron la oportunidad de intervenir en otros segmentos: musicales, noticias, entrevistas, conocí artistas y cantantes. Todo por amor al arte y por ganar experiencia pues mi salario era muy bajo. Finalmente llegó “Garabatos” un programa infantil que planeamos en la universidad y que al llevar el demo a la radio nos dieron la oportunidad de transmitirlo todos los sábados. Tuvimos la oportunidad de ver crecer este proyecto que duró al aire varios años.

Un buen día me invitaron a trabajar en el Canal 13 de televisión en un programa deportivo. Terminó siendo parte de mi servicio social pues ya estaba en el último año de la carrera, se me dio la oportunidad de tener un programa de deporte amateur los sábados por la mañana y participar con un equipo de comentaristas encabezado por Andrés Novelo y Mario Peniche en el programa “De Campeonato”. 

En la universidad faltaban pocos meses para terminar el último semestre. Para entonces tuve la loca inquietud de hacer algo por mi país, por dejar huella, por ser parte de un cambio. Era finales de 1994, el último año de la administración de Carlos Salinas de Gortari, en el cual gran número de reformas fueron implementadas, destacando entre ellas la aprobación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte que provocó la destrucción de gran parte de la planta productiva. Por lo tanto el país se encontraba en una frágil situación económica, a la que se sumó un ambiente político desfavorable. Se inició una de las peores crisis en la historia con repercusiones mundiales, el llamado “Efecto Tequila” o “El error de diciembre”.

Me quedaba claro que no podía ser un observador pasivo. Me parecía que era una postura muy cómoda la de mi padre, siempre crítico del gobierno, quien frente al televisor renegaba sobre las políticas públicas del presidente en turno. Desde 1988 Maquío, Manuel Clouthier, había despertado mi interés en la política, me emocionaba su lucha en pos de una reforma electoral. Época de líderes, del discurso vigoroso, voces a favor de nuevos tiempos, la figura de aquel año era Diego Fernández de Cevallos. Me pareció bien unirme a su causa y fue así como ingresé a la política, por voluntad propia, por convicción.

Julio del 95. Terminaba la universidad, dejé la radio (y aunque al paso de los años algunas veces regresé por un par de proyectos, ahora me arrepiento de no darle continuidad) y pensé apoya en las cuestiones políticas

Apenas tenía 23 años, acababa de terminar la carrera, estaba próxima a la titulación, estudiaba una maestría y ya tenía trabajo en la administración pública luego del apoyo brindado en la campaña del entonces recién electo alcalde. Si, la política, el inicio de una década.

Mi pasión: la política

Me dediqué por  15 años a las campañas políticas. Hice de todo, desde repartir propaganda hasta coordinar el área de prensa.  Mi participación era genuina, no lo veía como un medio para obtener otra cosa que no fuera el apostarle a un proyecto que contribuyera a un país mejor.  Me quedo con cosas positivas de esa etapa, por supuesto también hubo muchos sinsabores y acontecimientos que pusieron mis pies en la tierra y que me hicieron dejar de soñar y de creer que la política alguna vez transformará a nuestra sociedad.

Entre las vivencias buenas fue el conocer a importantes personajes de la política contemporánea: Vicente Fox Quezada, Felipe Calderón Hinojosa, Diego Fernández de Cevallos y Alberto Cárdenas Jiménez entre otros. Y no es que mi puesto fuera importante ni mucho menos, pero el ser parte del equipo de prensa te brinda la enorme ventaja de poder estar cerca de los protagonistas, convivir con ellos y ser un observador pasivo pero siempre atento a sus actitudes, a sus gestos, a sus discursos.

Pasaron varios años para que me dieran una oportunidad importante. En el 2001 una mujer de gran carácter, firme convicción y un enorme deseo de servir fue electa alcaldesa para ese periodo. Y fue la primera en confiar en mí,  fue así que asumí la subdirección de atención ciudadana y opinión pública de la Comuna. Fueron tres años de intenso trabajo y de grandes satisfacciones.

Me retiré de la “grilla” en 2005 (creo que no del todo por cierto), a partir de entonces he estado haciendo un poco de todo: colaboraciones en prensa, dar clases en la universidad, pero sobre todo, me he dedicado a la labor más gratificante: la de ser mamá. Una pausa en la vida laboral pero tengo a cambio las sonrisas y abrazos de dos niños que llenan mi existencia.

Han pasado ya 20 años, Alicia es hoy más madura, sin duda más felíz, más completa y con todavía muchas metas por alcanzar. Me detengo por un momento a descubrir mi ser, mi existencia, mi esencia…me miro frente a mi propio espejo y su reflejo me deslumbra, observo a un ser complejo: mente, cuerpo, alma, los tres diseñados en perfecta armonía. Me quedo absorta y maravillada de existir y descubro la inmensa capacidad con la que fui creada. Doy gracias por estos años de tropiezos, de aciertos y sobre todo de gran aprendizaje. La radio, la política, mis grandes pasiones que sin duda seguirán siempre a mi lado. Pero estoy cierta de que sigo aprendiendo, de que esto apenas es el inicio.

                Dis-capacidad para triunfar…más que un slogan


Tres de diciembre, los medios de comunicación en México se preparan, como hace ya 13 años, para celebrar el llamado Teletón. No hablaré de tan polémico evento siempre defendido y al mismo tiempo tan criticado. Quiero centrar mi atención en los verdaderos protagonistas, en aquellos luchadores incansables quienes dignamente celebran hoy por todo el orbe el Día Internacional de la Discapacidad, el lema de este año tiene una gran encomienda: “Incorporación de la discapacidad en los objetivos de desarrollo del Milenio hacia 2015 y más allá”.

Actualmente, de acuerdo con  cálculos de la Organización Mundial de la Salud, cerca del diez por ciento de la población en el mundo vive con alguna  discapacidad, es decir más de 650 millones de personas.

Los datos duros nos dicen que a nivel nacional se estima que la población de personas con discapacidad asciende poco más de nueve millones y en el ámbito laboral apenas el 25 por ciento se encuentran económicamente activas.

Qué mejor fecha para meditar sobre la realidad y avances que se han logrado o no a favor de los derechos de las personas con discapacidad.  

Mi respeto y admiración por este maravilloso sector de la población inició hace ya 15 años cuando trabajaba en la tesis para obtener mi título profesional en la carrera de Comunicación Social. Para su elaboración estuve en contacto con madres, hermanos, maestros y personas cercanas a niños especiales. Mi propuesta se trató de una radionovela educativa enfocada a crear conciencia entre  la población sobre las necesidades de las personas con discapacidad. Romper viejos paradigmas de un sector tan cargado de etiquetas. El citado proyecto despertó el interés de asociaciones civiles y gobierno, pero no pasó de halagos y buenos deseos.

Al hojear las páginas de mi tesis para la elaboración de este texto me parece que el tiempo no ha pasado. El rezago y la falta de cultura social la cual se manifiesta con carencia de respeto y consideraciones a la dignidad y derechos para que las personas con discapacidad multipliquen sus opciones productivas, culturales, deportivas y recreativas, aunadas al acceso equitativo de oportunidades de empleo y servicios educativos, de salud y capacitación, sigue sin grandes avances.

Las implicaciones que ha traído la discapacidad a nivel familiar, social y económico han empujado a países desarrollados a elaborar programas integrales enfocados a buscar igualdad de oportunidades y trato social a este sector. En nuestro país ¿Cuántas nuevas propuestas han contado con el apoyo para ser implementadas? Esfuerzos aislados es la respuesta.

Es innegable que en México existen instituciones que realizan una titánica labor, pero aún podemos construir una realidad diferente, es urgente redoblar esfuerzos para fomentar proyectos que tengan como fin sensibilizar y concientizar a la sociedad. Se requiere de acciones contundentes que propicien mejores condiciones para el cumplimiento de los derechos de las personas con discapacidad. Debemos, como ciudadanos responsables, tomar el lugar que nos corresponde para transformarnos en verdaderos agentes del cambio.

Esta mañana el Ayuntamiento de Mérida clausuró la Semana de la Discapacidad con la entrega de apoyos a niños, jóvenes y adultos con discapacidad. En una de las mesas un grupo de alegres y entusiastas jóvenes con síndrome de Dawn bailaban y repartían grandes sonrísas. A mi lado la mamá de Carlos, con parálisis cerebral, e Isaías, con síndrome de Dawn, me decía: “la verdadera preocupación de nosotras las madres de chicos especiales es pensar en su futuro, en que va a pasar mañana que ya no estemos sus padres. Lo que urge son programas integrales, los jóvenes no tienen oportunidades reales de trabajo, educación y recreación”.

Hoy, tres de diciembre representa una gran oportunidad para que cada uno de nosotros dé los primeros pasos hacia la construcción de una mejor sociedad para las personas con discapacidad. Dar unas monedas es cosa fácil, cambiar actitudes y malos hábitos requiere de un mayor esfuerzo pero será lo único que nos permitirá avanzar y transformarnos. ¿Respetamos los cajones de estacionamiento designados para personas con discapacidad?, ¿respetamos las rampas o los asientos en el autobús? ¿Utilizamos la palabra “deficiente” para agredir o burlarnos del prójimo?  Acciones sencillas, resultados concretos.

Aprovechemos este día como ocasión para traer a la mente y al corazón las realidades del otro ser en problemas, hagamos propias sus demandas y situaciones complejas, es lo menos que podemos hacer, ellos a diario ya nos dan su mejor ejemplo: “Bienaventurados aquellos que entienden mi extraño paso al caminar y mis manos torpes. Bienaventurados aquellos que me escuchan pues yo también tengo algo que decir. Bienaventurados aquellos que comprenden que mi corazón no sufre discapacidad”. 

Editorial publicado en el periódico Punto Medio Edición 361, 3 dic 2010

Los Doctores del Humor no curan heridas, ni hacen cirugías de alto riesgo; no interpretan radiografías, ni aplican inyecciones, lo único que saben hacer es dar alivio repartiendo sonrisas y haciendo reír a aquellas personas que atraviesan por alguna enfermedad así como a los abuelitos que por alguna razón viven en los asilos. El concepto de “risoterapia” se encuentra avalado científicamente con un sinnúmero de investigaciones que aseguran que la aplicación de este método mejora considerablemente la salud de los pacientes.

En Mérida, los “Patch Adams” yucatecos, bajo el lema “Vivir para servir con alegría”, semana a semana donan una parte de su tiempo y de su vida en cada visita que realizan a los hospitales o asilos donde se les permita poner en práctica sus habilidades.

A la fecha el equipo de los “Doctores del Humor” está integrado por unas 30 voluntarios que bajo la guía de Dr. Foforito, se organizan cada sábado para llevar alegría y buen humor a los enfermos.

Para ser un Doctor del Humor solo se necesita ser mayor de 18 años y contar con cuatro horas los sábados por la mañana para participar en las visitas hospitalarias, actualmente el grupo está integrado por amas de casa, estudiantes y profesionistas.

HAY NARICES DISPONIBLES! Para mayor información sobre este movimiento puedes comunicarte con el Dr. Foforito al correo doctoresdelhumor@hotmail.com

Blog http://doctoresdelhumormerida.blogspot.com/

El "Hanal pixán", o comida de las ánimas, es una tradición del pueblo maya que se lleva al cabo para recordar de una manera especial a los amigos y parientes que se adelantaron en el viaje eterno. Es un acontecimiento especial para los deudos de los difuntos, pues saben que, en estos días, del 31 de octubre al 2 de noviembre, las ánimas “reciben permiso” para visitar a sus familiares. Así lo vivimos hace unos días en Valladolid, Yucatán.